sábado, 5 de noviembre de 2011

Let´s have a ball & a biscuit, sugar.

A ver si resulta esto.
Por esto mi cuerpo lo sigue, porque es como yo. Esta escala blusera borracha y media ciega es como a mi cuerpo le gusta resonar. Y es cómo a mí me gusta amar este blues.
Me gusta esto que que se cae y se vuelve a levantar cuando parece estar ya muerto. Y me gusta esta voz que no sabe muy bien qué mierda está diciendo, pero sí sabe que sufre de amor y de caliente. La repetición de esta pentatónica no me cae monótona, muy por el contrario, me hipnotiza. Es la condición necesaria, el punto de partida de mi resonar, el trance de estos 5 sonidos que van y vienen. Y cada vez que viene, viene más fuerte y viene más cerca, casi los alcanza mi mano. Casi también me quemo cada vez más. Esta weá quema, hay que saberlo. Placer en el dolor? Naaa. Placer de esta realidad, de este universo, placer que nunca es gratis, no se puede tener todo en la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario