miércoles, 21 de julio de 2010

Disgregación Teórica

Superman debe cursar un terrible conflicto narcisista. Digo, ¿porque qué le falta? Difusión mediática, seguro que por eso le gusta Luisa. No, pero en serio. Si Superman es un súper hombre, ¿tiene un hiperyó? Porque yo no soy súper y tengo superyó, así que el de él es por lo menos "híper"... supongo. O un réqueteyo. O un megayó.

¿Y qué hay de la elección de objeto para el SM? dejo la pregunta abierta...

O quizás lo súper viene por el lado de un balance dinámico más soportable que el de los meros mortales. Aunque no creo, está bien cagado del casco, como dicen. Y quién no, con esa cantidad de laca...

Seguro que se angustia cuando le falta la kriptonita... lo real de la kriptonita.

4 comentarios:

  1. Yo hablaría del/con Chapulín colorado. Este (a veces) anti-héroe, con sus torpezas y pavoneos, con sus miedos y pastillas (de chiquitolina, claro), resulta así más humano y no sólo por quien lo encarna.

    Combinando un patético slogan con el asunto heroico, podríamos formular: "saca pues... el héroe que tienes dentro". Las significaciones sugieren tanto sacarlo en el sentido de activarlo, como también podría ser quitarlo, para así tener más yo que súper (habrá "yo" sin "súper"?), para que pueda haber más yo que "tú" - súper goce parental introyectado -.

    s-kriptonTita

    ResponderEliminar
  2. Exactamente.

    No creo que haya yo sin súper, pero cada cuanto hay subjetividades (como las del Chapulongui) en que el acto del canto, por ejemplo, acerca el deseo al acto y no recibe tales vejaciones. Es como si fuese posible, para algunos (dijo el weón), montar la pulsión en la voz... o el instrumento. Sólo en el arte, me diera la impresión. ¿Será que hay quienes caminan entre nosotros y viven fuera del tiempo, olvidándolo, porque el acto de estos chapulines es la condición in situ, infinitamente breve y por tanto eterna, de la pulsión? ¿Acá la pulsión se monta en la voz y no en el oído? Así de breve, no alcanza a llegar de la voz al oído porque hay un flujo continuo que sólo puede existir bajo un ritmo que sea cuerpo real. La continuidad deslizante del deseo y el ritmo de la pulsión pueden coexistir en movimiento. ¿Será ésto la "catarsis"? Me pregunto. Los "registros" logran combinar sus velocidades para que la totalidad de la música entregue placer.

    Una estructura subjetiva que cumple con la condición de llegar a un acuerdo con lo real, es una estructura feliz. La estructura dentro de la estructura de la música, es una estructura feliz, una estructura heroica.

    La estructura.

    ResponderEliminar
  3. No hay tiempo sin movimiento. Y entre el espacio en el tiempo y el movimiento, (aún siendo inefable) hablamos de deseo.
    Acuerdo con aquello de que la pulsión puede montarse a través del arte. Hay algunos que danzan en lo real, y otros son... los que simbolizan.

    Salvo sordos, voz y oído son complementarios. Si bien puede alguien cantar o blablar y no escucharse, o tal vez suceda que algún Otro lo escuche tiempo después. ¿Se pierden las voces? ¿O la astronomía sabe de sus "agujeros" y de lo que hace eco, resonancias, en planos y momentos diferentes, reproduciendo la humana memoria sonidos que ante nuestros oídos aparecen como pensamientos? (Disfrazados de pensamientos).

    Estructura dentro de estructura? Me llevó a pensar eso de Estado dentro de un Estado. O acaso (u ocaso) un estado de felicidad dentro de un estado no feliz -sólo reflexivo, con tiempo-.

    No me pregunto si el héroe es feliz, porque puede que por sus hartas renuncias pulsionales no lo sea ya. Sin embargo...
    ¿Será un héroe, sutil, casi incorpóreo, aquel que pueda ser feliz?

    ResponderEliminar